jue 20a. Ordinario año Par (Id=562)

Antífona de Entrada

Tengo los ojos puestos en el Señor, porque él me libra de todo peligro. Mírame, Dios mío, y ten piedad de mí, que estoy solo y afligido.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Nos acogemos, Señor, a tu providencia que nunca se equivoca, y te pedimos humildemente que apartes de nosotros todo mal y nos concedas aquello que pueda contribuir a nuestro bien.
Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén...

[Misa]

Primera Lectura

Les daré un corazón nuevo y les infundiré un espíritu nuevo

Lectura del libro del profeta Ezequiel
36, 23-28

Esto dice el Señor:
"Yo mismo mostraré la santidad del mi nombre excelso, profanado entre las naciones, profanado por ustedes en medio de ellas, y soy el Señor, cuando por medio de ustedes les haga ver mi santidad.
Los sacaré de entre las naciones, los reuniré de todos los países y los llevaré a su tierra. Los rociaré con agua pura y quedarán purificados; los purificaré de todas sus inmundicias e idolatrías.
Les daré un corazón nuevo y les infundiré un espíritu nuevo; arrancaré de ustedes el corazón de piedra y les daré un corazón de carne.
Les infundiré mi espíritu y los haré vivir según mis preceptos, y guardar y cumplir mis mandamientos. habitarán en la tierra que di a sus padres; ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 50

Crea en mí, Señor, un corazón puro.

Crea en mí, Señor, un corazón puro, un espíritu nuevo para cumplir tus mandamientos. No me arrojes, Señor, lejos de ti, no retires de mí tu santo espíritu.
Crea en mí, Señor, un corazón puro.

Devuélveme tu salvación que regocija, mantén en mí tu alma generosa. Enseñaré a los descarriados tus caminos, y volverán a ti los pecadores.
Crea en mí, Señor, un corazón puro.

Tú Señor, no te complaces con los sacrificios; y si te ofreciera un holocausto no te agradaría. Un corazón contrito te presento, y a un corazón contrito, tú nunca lo desprecias.
Crea en mí, Señor, un corazón puro.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Hagamos caso al Señor, que nos dice: "No endurezcan su corazón".
Aleluya.

Evangelio

Conviden al banquete de bodas a todos los que encuentren

Lectura del santo Evangelio según san Mateo
22, 1-14

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo volvió Jesús a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo:
"El reino de los cielos es semejante a un rey que preparó un banquete de bodas para su hijo. Mandó a sus criados que llamaran a los invitados, pero no quisieron ir. Envió de nuevo criados que les dijeran:
"Tengo preparado el banquete, he hecho matar terneros y otros animales gordos y todo está listo. Vengan a la boda".
Pero los invitados no hicieron caso; uno de fue a su campo, otro a su negocio y los demás se les echaron encima a los criados, los insultaron y los mataron.
Entonces el rey se llenó de cólera y mandó sus tropas, que dieron muerte a aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego dijo a sus criados:
"La boda está preparada, pero los que habían sido invitados no fueron dignos. Salgan ahora a los cruces de los caminos y conviden al banquete de bodas a todos los que encuentren".
Los criados salieron a los caminos, y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos; y la sala del banquete se llenó de convidados.
Cuando el rey entró a saludar a los convidados vio entre ellos a un hombre que no iba vestido con traje de fiesta y le preguntó:
"Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de fiesta?"
Aquel hombre se quedó callado.
Entonces el rey dijo a los criados: "Átenlo de pies y manos y arrójenlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y la desesperación".
Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos"
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Confiados en tu misericordia, Señor, venimos a tu altar con nuestros dones, a fin de que te dignes purificarnos por este memorial que estamos celebrando.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Restauración universal en Cristo

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
A quien hiciste fundamento de todo y de cuya plenitud quisiste que participáramos todos. El cual, siendo Dios, se anonadó a sí mismo, y por su sangre derramada en la cruz, puso en paz todas las cosas. Y así, constituido Señor del universo, es fuente de salvación eterna para cuantos creen en él.
Por eso,
con los ángeles y los arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Yo te invoco, porque tú me respondes, Dios mío; inclina el oído y escucha mis palabras.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Padre Santo, tú que nos has alimentado con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, guíanos por medio de tu Espíritu a fin de que, no sólo con palabras, sino con toda nuestra vida, podamos demostrarte nuestro amor y así merezcamos entrar al Reino de los cielos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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